Tuesday, May 15, 2007

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Ex Administradora de Oficina de un asilo para ancianos del Condado de Waller se declara culpable de robo de fondos de los residentes

HEMPSTEAD - La ex administradora de oficina del asilo Waller County Brookshire Nursing Center se declaró culpable de malversar dinero de los residentes de la instalación. Una investigación por la Unidad del Procurador General de Texas Greg Abbott para el Control del Fraude Al Programa Medicaid (Medicaid Fraud Control Unit) reveló que Gabriela Ortíz Aguilar, de 27 años, de Houston, robó más de 32,000 dólares de varias cuentas de fideicomiso de los pacientes.

Desde agosto de 2003, Aguilar comenzó a depositar fondos robados a sus cuentas bancarias personales. Ella tendrá que cumplir 60 días en la cárcel y será puesta bajo libertad condicional supervisada por 10 años. Aguilar también debe realizar 240 horas de servicio comunitario y asistir a un curso sobre el impacto del crimen en la sociedad.

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Gabriela Aguilar
Gabriela Aguilar


“Las personas de Texas jamás tolerarán a los delincuentes que explotan a las personas de tercera edad”, declaró el Procurador General Abbott. “Empleados de los asilos de ancianos están obligados a cuidar a sus pacientes, no robarles. La Unidad para el Control del Fraude Al Programa Medicaid continuará protegiendo energéticamente a las personas de tercera edad en Texas”.

Después del arresto de Aguilar en abril de 2006, los investigadores de Fraude al Medicaid descubrieron evidencia de conducta criminal adicional. Aguilar también desvió fondos desde las cuentas de fideicomiso de las personas que vivían en el centro médico Briarwood Health Care Center en Houston. Aguilar posteriormente fue acusada formalmente de haber robado más de 4,000 dólares de esas cuentas. Ella se presentará ante la Corte de Distrito del Condado de Harris el 14 de mayo bajo estos cargos.

En el caso de Brookshire Nursing Center, la administradora regional de cuentas del asilo llevó a cabo una auditoría interna y descubrió que Aguilar emitió 33 cheques no autorizados que fueron pagados desde el fondo común de fideicomisos hacia sus cuentas personales. La administradora de cuentas le avisó al Departamento de Texas de Servicios a los Ancianos y Discapacitados (Texas Department of Aging and Disability Services), que remitió el caso a la Unidad para el Control del Fraude al Programa Medicaid para que se manejara una investigación penal.

Los familiares de las personas que viven en un asilo de ancianos pueden elegir que los fondos del Programa Medicaid que éstos reciben o los depósitos de familiares sean puestos en “cuentas de fideicomiso” del asilo. Los oficiales del centro - en este caso Aguilar - tienen el cargo de administrar tales cuentas y distribuir los fondos según los deseos de los residentes o sus familiares. El estado puede llevar a cabo auditorías de las cuentas en cualquier momento.